Afrontar el duelo con las limitaciones impuestas por el coronavirus

30.03.2020

El duelo emocional que se produce tras la muerte de un ser querido siempre es un proceso difícil, complicado y doloroso que atraviesa por diferentes fases: primer impacto, negación, rabia, negociación, tristeza y aceptación. El inicio de este ciclo se encuentra con una dolorosa complicación añadida en las presentes circunstancias de crisis sanitaria provocada por el coronavirus: no se puede acompañar al enfermo en el hospital, ni velarlo en el momento del fallecimiento. Además, es imposible encontrar consuelo en los besos y abrazos de familiares y amigos. 

En estas circunstancias es todavía más complicado afrontar el duelo, pues al dolor por la pérdida se suma la imposibilidad de realizar una adecuada despedida. En estos casos, es importante pensar que en sus últimas horas la persona que se nos ha ido no ha estado sola, no la hemos dejado sola, únicamente ha estado aislada por razones sanitarias. No debemos cargar con un sentimiento de culpabilidad por pensar que hemos abandonado a alguien. La situación es la que manda y nuestra voluntad de dar compañía y amor en los últimos momentos no ha podido llevarse a cabo por razones de peso. En cambio, hemos de recordar todos los años en los que sí le hemos entregado nuestro amor y cariño.

Llorar y expresar sentimientos siempre ayuda. Por ello, aunque no podemos sentir el consuelo de los abrazos de otros, sí que debemos comunicarnos con ellos. Expresarles nuestros sentimientos y nuestro dolor y recibir su aliento nos resultará muy terapéutico.

Si en circunstancias de normalidad muchas personas necesitan que su proceso de duelo esté guiado por un especialista del ámbito de la Psicología, en la presente situación el apoyo psicológico quizás sea más importante todavía por el contexto en el que se produce la pérdida y las limitaciones a las que la actual situación obliga.

Psicología Ortofón - Psicólogos en Valencia